Vaciado de casa: qué incluye el servicio, quién lo hace y qué recibe la familia

Casi nadie ha contratado un vaciado antes de necesitarlo, y es normal no tener claro en qué consiste: una familia pasa por esto dos o tres veces en la vida, y casi nunca en un buen momento. Por eso lo explicamos aquí desde cero, sin tecnicismos y con los ejemplos que vemos cada semana en Salt y en los pueblos del Gironès.
Dicho en una línea: entramos en una vivienda llena y salimos de una vacía y barrida, sabiendo qué ha sido de cada cosa. Y cuando decimos llena contamos también lo que nadie ve desde el pasillo, como las cajas del sótano, los trastos de la galería, lo que se amontona en el balcón cerrado o la terraza y los fondos de armario que llevan décadas sin abrirse.
Mudanza, limpieza a fondo y vaciado resuelven cosas distintas
Con una mudanza tus cosas cambian de casa y se colocan en la nueva. Con una limpieza a fondo la vivienda queda reluciente, pero con sus muebles dentro. El vaciado es distinto de las dos: se lleva todo lo que hay, elige adónde va cada pieza y te devuelve un espacio sin nada, preparado para lo que venga.
Por eso cada servicio se pide en un momento distinto. El vaciado suele llegar con una herencia que se cierra, un alquiler que termina, una venta, el traslado de alguien a una residencia o a un piso menor, o unas obras de pintura que necesitan las habitaciones libres para empezar.
Con qué gente y qué material se presenta la furgoneta
Trabaja un equipo propio con su furgoneta, mantas, cartones, fundas, carros, herramientas para desmontar y protecciones para el rellano. El tamaño del equipo sale de tu vídeo: para un bajo de Pla dels Socs con la furgoneta en la puerta mandamos menos gente que para un tercero del Veïnat al que se sube por una escalera centenaria.
Ese cálculo, que nadie ve, es lo que evita imprevistos a mitad de mañana. Con el recorrido grabado estimamos cuántos bultos hay, cuántos viajes hará la furgoneta, cuántas horas harán falta y qué habrá que proteger, y con esos datos decidimos el equipo antes de cerrar la fecha contigo.
El orden de la mañana, del forrado del rellano al barrido
Lo primero es proteger: cubrimos rellano, barandilla, escalones, marcos de las puertas y ascensor antes de sacar nada. Lo segundo, apartar lo personal, que se guarda en cajas marcadas para la familia. Y solo después empieza la bajada, que ya no se interrumpe hasta que la casa queda vacía.
Armarios y camas se desarman en la habitación si no caben enteros por el hueco, el rellano se convierte en punto de clasificación y los viajes se suceden sin cortar el paso a quien vive en el bloque. Para acabar barremos cada habitación, sin olvidar galería y trastero, y hacemos fotos de la casa vacía.
Los rincones que definen el volumen de verdad
Casi siempre la sorpresa sale de los mismos lugares. Una vivienda que parecía poca cosa pasa a necesitar dos días cuando se abre un trastero de sótano lleno hasta el techo, una galería convertida en almacén, una terraza con muebles de jardín amontonados o un empotrado con la ropa de abuelos, padres e hijos.
De ahí que insistamos tanto en que la cámara abra esas puertas. Un recorrido que se queda en el salón enseña quizá la mitad de la carga real, y con la mitad de los datos nadie puede prometerte una cifra que aguante hasta la tarde del vaciado.
Adónde llega cada fracción una vez sale del portal
Una silla sana acaba en una tienda de segunda mano o en una entidad del Gironès que amuebla pisos sociales. Una estantería rota, en cambio, se convierte en madera para reciclar, igual que la chatarra se convierte en metal y la ropa gastada en textil; cada una de esas fracciones llega a su gestor autorizado, que nos firma la entrega.
Lo que ya no tiene ningún uso va a la deixalleria, que cobra su tasa, y esa tasa la verás aparte. Este reparto afecta directamente a lo que pagas: cuanto más contenido con salida tenga la casa, más cerca estará el vaciado del coste cero y menos habrá en la columna de gastos.
Qué recibe la familia cuando la casa queda vista
Cuando terminamos, recibes tres cosas: la vivienda barrida y lista para enseñarla, alquilarla o llevarla a la notaría; las fotos de cómo estaba y cómo queda; y la caja con escrituras, fotos, joyas, cartas y recuerdos, que entregamos a la persona que nos dio las llaves.
Las fotos son muy útiles para quien vive lejos del Gironès, porque puede comprobar el resultado sin desplazarse. Y los comprobantes del gestor están a disposición de quien los pida, que es la manera de saber qué fue de cada material que salió de la casa.
Cuántas jornadas pide una casa y qué las estira
En la Massana o en les Guixeres, un piso de dos o tres habitaciones con ascensor queda vacío en una jornada que empieza temprano y acaba después de comer. En una casa del Centre de varias alturas a pie, con la galería a rebosar, hay que contar dos o incluso tres días, y en esos casos mandamos más gente para llegar a la fecha que te hayan puesto.
Escalera y distancia hasta la calle estiran el día; un vídeo completo lo acorta, porque llegamos sabiendo qué hay. Para más detalle tienes la página del servicio y las dudas de otros vecinos.
Graba también el sótano y la galería: así calculamos bien los días
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